Sobre Andrés Jaramillo, conferencista y consultor de IA para empresas
¿Quién es
Andrés Jaramillo?
Mi historia con la inteligencia artificial no empieza con la IA: empieza en un salón de clases. Llevo más de diez años enseñando, y la mayoría de esas horas no fueron sobre tecnología. Fueron sobre lograr que alguien entendiera algo: repetir, cambiar la explicación y volver a intentarlo hasta que la persona lo hace sola.
Cuando la IA llegó al trabajo me encontré con algo que ya conocía de las aulas: mucho entusiasmo y poco criterio. Probé, metí la IA en procesos reales, me equivoqué y fui anotando en qué sí sirve y en qué no. Eso es lo que enseño hoy: lo que a mí me ha funcionado, sin adornos.
Lo que quiero lograr es fácil de decir: que en las empresas donde trabajo la IA termine siendo una herramienta normal, usada con criterio por gente que no depende de mí. Cuando eso pasa, sé que hice bien mi trabajo.
Lo que aprendí
enseñando
Enseñar me formó como profesional más que cualquier otra cosa. Cuando uno tiene que explicarle algo a alguien que no viene del tema, aprende a quitarse el vocabulario de encima y a ir al grano. Eso lo uso hoy en cada reunión: si no lo puedo decir en simple, todavía no lo entiendo bien.
También aprendí a leer a la gente. En un salón uno ve en la cara cuándo alguien se perdió; en una empresa pasa igual, solo que nadie levanta la mano.
Y aprendí paciencia con los procesos. Nadie cambia su forma de trabajar por una charla brillante; cambia cuando ve que le funciona. Esa es la lección que más me sirve hoy, cuando acompaño a un equipo a implementar IA: primero que funcione en pequeño, después se escala.
Enseñar no
era suficiente
Una capacitación sola se olvida. El equipo sale entusiasmado y tres semanas después sigue trabajando igual, porque nadie cambió el proceso.
Por eso el trabajo no termina en la charla: la capacitación puede ser el lunes y el resto del mes queda revisar qué se aplicó, qué falló y qué proceso sigue. De ahí nació el cuarto eslabón, medir: la misma tarea antes y después, con números.
Un problema
real
En un instituto de formación, la secretaria preparaba cada mes la planilla de asistencia que firman los 24 docentes. Descargaba el listado de la plataforma, revisaba las materias, los horarios y las fechas de cada uno, y armaba la planilla en Excel, paso a paso y a mano.
Hice una página que toma ese listado y arma la planilla de cada docente: cruza materias y horarios, quita los festivos y la deja lista para imprimir.
De hasta 60 horas al mes a 2
Antes · 1,5 a 2,5 horas por docente
Después · 5 minutos por docente, lista para imprimir
Planillas de asistencia · 24 docentes · horas al mes
De dónde salen
los 4 Eslabones
En el SENA aprendí a evaluar por competencias. Cada aprendiz se revisa con tres saberes: el saber, lo que conoce; el saber hacer, lo que demuestra con sus manos; y el saber ser, con qué criterio y con qué ética actúa. Durante años califiqué así, y funciona.
Cuando empecé a capacitar empresas en IA usé la misma tabla. Al final de una jornada con un equipo administrativo todo había salido bien: entendieron, practicaron con sus propios archivos y acordamos qué datos no se suben a ninguna herramienta. Al despedirnos, el gerente me preguntó: “¿Y cómo sé que esto sirvió?”. No tenía un número para darle.
A la tabla le faltaba algo. En un aula, la evidencia es el trabajo del aprendiz; en una empresa, la evidencia es que la tarea cambió. Desde ese día agregué un cuarto saber: saber medir.
- 01
Saber
Entender
Qué puede hacer la IA en su área y qué no.
- 02
Saber ser
Decidir
Qué no delegar, qué verificar y qué datos cuidar.
- 03
Saber hacer
Ejecutar
La tarea real, resuelta con la herramienta y con sus archivos.
- 04
Saber medir
Medir
La misma tarea antes y después, con números.
Y una regla que no negocio: si una herramienta no se entiende, no se adopta. Por eso cada jornada termina con ejercicios aplicados sobre tareas reales del equipo.
Las cifras
de estos años
de experiencia en capacitación y enseñanza
Contables, abogados, centros de capacitación, instituciones y comercio
en colegio, instituto, universidad, SENA y empresas
con procesos de IA implementados
implementando IA en empresas
Lo que
no hago
Charlas solo con diapositivas.
Siempre hay una demostración en vivo con herramientas reales.
Vender herramientas ni licencias.
Trabajo con las que su equipo ya tiene, y si no hace falta comprar nada, se lo digo.
Reemplazar a su contador, a su abogado o a su área de sistemas.
La IA apoya su trabajo; no lo sustituye.
Prometer resultados sin medir.
Si no hay una línea base, no hay promesa.
Cuénteme
su caso
En una conversación breve revisamos su caso y definimos por dónde empezar: una conferencia, un diagnóstico o una capacitación. Sin compromiso y sin tecnicismos.